Más allá de la marca concreta, hay una decisión de fondo: ¿quieres que tus mapas de calor vivan en tu servidor o en el de otra empresa? Cambia más de lo que parece.
Privacidad y RGPD
Con un SaaS, los datos de comportamiento de tus visitantes salen hacia un tercero. Autoalojado, se quedan en tu base de datos: eres el único responsable, sin transferencias ni contratos de encargado de tratamiento con nadie.
Velocidad
Los scripts de terceros suelen ser pesados y bloqueantes. Un plugin autoalojado bien hecho —tracker diferido, pocos KB, envío por lotes— evita ese lastre porque no depende de un dominio externo.
Coste
El SaaS cobra por suscripción y por volumen: cuanto más creces, más pagas. El autoalojado suele ser pago único: el coste no escala con tu tráfico.
Control
Si el SaaS cambia de precio, cierra o modifica sus límites, te afecta. Autoalojado, la herramienta es tuya: no depende de las decisiones de otra empresa.